Cómo incrementar tu productividad sin perjudicar tu salud mental

La salud mental es un tema cada vez más importante en el ámbito laboral debido a la carga económica que representa para las empresas.

Además, hay un alto requerimiento de los colaboradores. Se ha vuelto muy relevante para asegurar su engagement. Se estima que a nivel mundial se pierden 12 millones de días de trabajo por este motivo. Se encontraron más de 38 estudios relevantes con clara evidencia de que la pobre salud mental está relacionada con la pérdida de productividad y que las principales causas conocidas son: depresión, ansiedad, estrés y déficit de atención (Pubmed).

Hoy hablaremos sobre la relación entre la productividad y la salud mental, y sobre 4 estrategias que puedes aplicar en tu día a día para mejorar en ambas áreas.

Salud mental y productividad

La salud mental y la productividad están estrechamente vinculadas, aunque solemos negarlo inconscientemente.

Es de esperarse que nadie quiera sentir que el tiempo es corto o que las distracciones lo invaden, cuando ¡Tin! suena la notificación del celular, estás indeciso/a sobre qué tarea comenzar, tanteas un poco de cada una o te das un “break” entrando a TikTok y, de repente, han pasado 2 horas. También, puede suceder que ciertos pensamientos rumiantes en nuestra cabeza no nos permitan enfocarnos en el trabajo (asuntos familiares, personales y de todo tipo) porque abordan nuestra mente y ¿Qué sucede ahí? Se hace un bucle negativo difícil de detener: comienzo mis tareas, no avanzo lo suficiente, me frustro, detengo mis tareas por lo mal que me siento, me autocritico por haber frenado mi labor, sigo sin hacer nada, inicio nuevamente mis tareas y… se repite la secuencia.

Por otro lado, también suele pasar que nos obsesionamos con ideales de productividad muy altos y dejamos de lado el reconocimiento de ciertas necesidades.

Ocasionamos el comer con hábitos no saludables, descansamos poco e incluso pensamos solo en trabajo cuando realizamos actividades que solían divertirnos. ¿Te ha pasado alguno de estos casos? ¡A mí sí! Sin embargo, aunque la situación parezca complicada, sí es posible ser productivo sin que te cueste lo más importante: tu salud mental.

Hoy te dejamos cuatro estrategias para lograrlo.

4 estrategias para ser más productivo con buena salud mental

  1. Time blocking: Separa bloques de tiempo para realizar determinadas actividades, incluyendo las personales y las de ocio. Puedes usar diferentes formas para priorizar tus tareas según importancia, tiempo requerido, etc., pero lo importante es que puedas identificar el equilibrio entre tu vida laboral y tu vida personal. Como proceso mental, te ayuda a “configurarte internamente” para enfocarte más en las funciones asignadas. Recuerda que esto no quiere decir que no puedes darte permiso cuando tu cuerpo y mente lo necesiten para volver con el doble de fuerza a alcanzar los resultados que buscas.
  2. Establece objetivos realistas: Reconoce tu alcance real para evitar caer en la frustración y estos bucles eternos de malestar y, por ende, improductividad. Puedes usar la técnica SMART, acrónimo en inglés que significa establecer objetivos específicos, medibles, alcanzables, realistas y de duración determinada. Si aun así no te encuentras satisfecho con los objetivos que vas alcanzando, en lugar de sacrificar tu salud mental y física, puedes analizar tu trabajo y armar un plan que desarrolle tus recursos o que te ayude a identificar qué tareas puedes delegar.
  3. Haz actividades que te produzcan un estado de “flow”: Este es un estado de conciencia plena, en el que se está completamente presente en la actividad que disfrutamos realizar, perdiendo así la noción del tiempo. Si logras ese estado óptimo en el trabajo, podrás fortalecer la concentración, creatividad y ejecución para traer un excelente trabajo sin mayor esfuerzo. En caso de que no disfrutes tanto la tarea que desempeñes, puedes crear rituales donde ejecutes pasos que te ayuden a prepararte antes de una concentración de larga duración, como por ejemplo, armar tu espacio de trabajo, vestirte con tu código de vestimenta laboral, crear tu lista de tareas, poner tu tipo de música o ruido blanco, etc.
  4. Prioriza tu cuidado personal: El camino al éxito puede parecer más largo si no contamos con la energía para recorrerlo. El sueño, la alimentación, el ejercicio y tus momentos de ocio son factores clave para recargarte. Al hacerte responsable de tu cuidado personal, generas más dopamina, serotonina y noradrenalina (neurotransmisores que intervienen en la atención) para que tu mente esté lista para enfocarte en mejorar tu productividad.

Es decir, duerme tus 8 horas diarias, come balanceado a tus horas y realiza pausas activas para alcanzar tus resultados sin desgastarse más de lo que debes.

Tú decides con qué estrategia comenzar hasta, finalmente, interiorizar cada una de las cuatro. Recuerda también darte los permisos que tu cuerpo y mente necesiten para impulsar el enfoque y disfrute de tu productividad.

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