Empezar un negocio con propósito

Bienvenidos a una columna más de Jueves de Branding, donde cada semana damos un paso más en el aprendizaje del proceso de creación o renovación de marca. Si me lees todas las semanas, en unos meses habrás leído un ¿libro?, de branding para emprendedores.

En la columna de la semana pasada, hablamos acerca de la definición correcta de branding, y de cómo puede perjudicarte tener una visión restringida del alcance las marcas. Hoy tocaré el tema del propósito, y cómo este puede mejorar tu idea de negocio, si es que lo defines en una etapa temprana en el diseño de tu negocio.

Ash Ketchum y el pata que vendía sanguchitos en la universidad

Todos hemos tenido a algún amigo o amiga que vendía cositas en la universidad. Yo recuerdo a un chico que discretamente entraba a las aulas en los cambios de hora y vendía sanguchitos, que los tenía embalados en plástico metidos en una mochila negra. Así se pagó la carrera universitaria.

un negocio con propósito vs uno sin propósito

En la pandemia, muchos de nosotros tuvimos que ingeniarnos nuevas formas de generar ingresos. Nosotras en Branding Constante decidimos crear Branding Camp, un espacio digital para capacitar a los emprendedores acerca de branding. Gracias a esos años de dictado es que puedo escribir estas líneas.

Es normal emprender por necesidad. Sin embargo, todos conocemos a algún amigo emprendedor que se lanzó al océano de la empresa con un propósito en la mano y en el corazón. Un “por qué” que lo motivó a emprender su camino. Como Ash Ketchum, el chico que soñaba con ser maestro Pokémon: deja a su familia y a su natal Pueblo Paleta para coleccionar Pokémones y batallar con ellos a los jefes de los gimnasios. En el camino hizo amigos, enemigos y muchos aprendizajes. Veinte años después, logró su meta.

¿Eres Ash, o eres el chico de los sanguchitos? Ambas son válidas. Sin embargo, tener un propósito claro a la hora de diseñar tu idea de negocio puede ser una gran ventaja para la marca y para el emprendimiento mismo. Veamos por qué.

Dar con el “por qué” adecuado

Les pongo ejemplo de negocios que nacieron primero con un propósito de marca

  • Alguna vez escuché a una de las miembros fundadores de WUF contar que la iniciativa fue creada con el propósito de que todos los perros callejeros tengan un hogar. Entonces, inspirados por ese propósito, diseñaron la iniciativa y la lanzaron.
  • Te encanta el pan, llevaste cursos de masa madre en pandemia, te enamoraste del proceso, decidiste dejarlo todo para poner tu taller.
  • Estuviste enferma unos meses y en ese tiempo pintabas. Recuperada del cáncer, te diste cuenta de lo terapéutico que fue pintar para ti y ahora das talleres de pintura.

Se trata de encontrar lo que te hace sentido, lo que te motiva a hacer esto todos los días, más allá del tema económico. Puede ser una vivencia que te abrió los ojos, una forma diferente de ver el negocio, una idea poco explorada… algo que te haga ver las cosas desde otra perspectiva.

Pregúntate: ¿por qué tienes ese proyecto? ¿Qué te hizo cambiar de opinión, ver las cosas de otra manera? ¿Qué te incomoda del statu quo actual del mercado en el que te encuentras, que quisieses cambiar con tu proyecto?

Recordemos que el objetivo principal del branding es ser diferente para generar recordación. Empezar con un propósito claro puede ayudarte a definir tu diferencial desde el día 1.

Empecé sin propósito, ¿tengo futuro?

Si bien Branding Camp inició como una necesidad de liquidez, también teníamos el propósito de que todos los emprendedores sepan bien qué es el branding. Nos dábamos cuenta de que los emprendedores no sabían mucho de marcas y que eso les generaba desventajas y errores completamente evitables. Para echarles una mano, decidimos armar esos cursos.

Si al leer esta columna te das cuenta de que has iniciado sin un propósito, no te preocupes: estás a tiempo. Tocaremos el tema del propósito más adelante.

Si tienes un propósito, pero aún no has iniciado tu proyecto, trata de concretarlo lo más posible en partes del producto o del servicio, de tal forma que el consumidor y tu cliente interno o proveedores puedan participar de ese propósito también.

Un propósito bien hecho tiene mucho millaje, pues suele ser el punto de partida para crear una comunidad.

En el próximo capítulo…

La próxima columna tratará acerca de la primera piedra del proceso de creación o renovación de marca: la investigación.

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